Con un título intencionadamente provocador y un razonamiento lúcido, Enrique Laso expone en artículo ‘¡Viva la crisis!’ las enormes oportunidades que se plantean a las empresas en tiempos de crisis. Algo que puede parecer contradictorio pero que toma todo su sentido cuando se lee con detenimiento el texto, que es un punto de partida desde el cual cada lector toma un camino, realiza un desarrollo del mismo y continua escribiéndolo con sus propias aportaciones.
A los variados comentarios realizados en la revista el mismo día de publicación del artículo, se suman los numerosos correos de felicitación y aportación de nuevos puntos de vista y aportaciones recibidos por el autor del artículo. Entre las respuestas publicadas hay plena identificación con las ideas principales del artículo, incluso ahondan más de un modo mayoritario en el abandono de las ideas que se ha sufrido en los últimos años con comentarios como “Hemos vivido una época de mentes dormidas, carente de ideas, de comisiones y fees de agencia abusivos, de conceptos creativos muy discretos formato “copiar y pegar”. Ha llegado entonces el momento de llamar a filas a nuestras neuronas, volvernos loco, volver a ser niños y jugar con nuestras ideas frescas, no sumisas de los grandes presupuestos” o bien “ha llegado el momento de la selección natural, de separar el grano de la paja, el momento en que caerán o desaparecerán aquellos que sólo saben aplicar las viejas recetas y ascenderán con fuerza los que llegan con ideas nuevas, frescas e innovadoras. Es el momento de sorprender”.
El cambio de escenario es algo compartido por todos los comentaristas del artículo, que ven la necesidad de una renovación en los equipos, un reciclaje de los mismos o, siendo drásticos, un cambio de directivos y personas como se apunta en uno de los comentarios que indica “coger el Plan de Marketing de hace unos años atrás y sólo cambiarle la fecha y los nombres de los idoneos a quienes contratar para llevar a cabo el plan operativo, simplemente, incluso recontratando al directivo que lo realizo inicialmente, muy a pesar del gran éxito que tuvieron en esos tiempos, las cosas han cambiado, y mucho diría Yo, además no se trata de salvadores individualistas, sino de un trabajo en equipo”.
Finalmente cerramos esta información con la cita que hace uno de los comentaristas considera “muy bonita y muy ligada al artículo” por otro: ”yo me quedo con una [cita] deWalt Disney que recoge la actitud que debemos tomar para salir de esta: ‘Piensa, cree, sueña y atrévete’
A continuación reproducimos íntegramente el artículo publicado en marketing news en la dirección http://www.marketingnews.es/Editorial/Varios/20090616002
VIVA LA CRISIS, POR ENRIQUE LASO
La verdad, estoy cansado de tanto lamento y de tanta desazón. Es cierto, estamos en crisis (bueno, técnicamente, casi estamos en depresión), la economía renquea y los consumidores andan retraídos como nunca antes habíamos conocido, y además hace unos días va el Gobierno y nos dice que la cosa va para largo, y que hasta 2.011 probablemente los brotes verdes no dejarán de ser eso mismo: brotes.
Pero al mismo tiempo, entremezclada con el ruido ensordecedor de plañidos y sollozos, siento una curiosa corriente positiva que me llena de optimismo, un nuevo empuje que hacía tiempo que andaba medio olvidado y algo mustio, y que parece ser vuelve a latir con renovadas fuerzas: regresa la creatividad.
Pudiera parecer que los que nos dedicamos a esto del marketing, la publicidad y la comunicación tuviéramos siempre la creatividad como herramienta de trabajo habitual… y no es verdad. La época de las vacas gordas, que quizá se haya extendido en demasía, nos acomodó. Poco importaba que nuestros planes de marketing o nuestras campañas no fueran tan brillantes como antaño, qué diablos: ¡funcionaban! Lo malo del crecimiento sostenido, de la demanda desbordada, es que disimula muchas ineficiencias, y termina por acomodar a las neuronas, que se vuelven torpes y remolonas.
La actual crisis, que ha obligado a las compañías a reducir drásticamente sus presupuestos de marketing (de lo cual no me alegro en absoluto), está, al mismo tiempo, imponiendo a directivos, consultores y creativos una forma de trabajar en la que la imaginación debe de suplantar la carencia de recursos. Así, en todos los ámbitos del marketing, me da igual que hablemos de productos, publicidad o promociones, se atisba un grado de excelencia basada en las buenas ideas más que en los grandes presupuestos que le hacen a uno sentirse orgulloso de trabajar en este sector. Mis felicitaciones a todos aquellos que ya transitan por este camino.
Existen infinidad de citas acerca de la conveniencia de las crisis como elemento catalizador del cambio. No incorporaré ninguna. Baste decir que las crisis suponen un reto, en lo personal y en lo profesional, y que afrontarlas con decisión, ilusión e inteligencia es la mejor manera no sólo de acabar con ellas, sino incluso de sacar provecho de su existencia. Si no hubiera habido crisis todos seguiríamos cómodamente sentados en nuestros sillones, en lugar de andar, como andamos ahora, exprimiendo nuestras cabezas en busca de una idea, un mensaje, un producto o una campaña geniales. Sólo por esto ya merece la pena decir: ¡Viva la crisis!
Enrique Laso
Socio-Director EON Marketing
elaso@eonmarketing.es
902 210 213